Acostumbrado a visitarte cada dia,
al sonido de tu voz cual melodía,
con mi corazón latiendo a mil por hora,
pensando en el momento de verte sin demora,
llamando a tu puerta con entusiasmo,
con algo de timidez y sarcasmo,
acudo a ti incesantemente,
te llamo y te espero,
con la ansiedad de escuharte,
te cobijo entre mis brazos,
para protegerte del frío,
te presto mi aire, si te falta respiro,
y con la ilusión de estar contigo,
miro tu fotografía,
solo para tenerte presente,
por siempre en mi mente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
Hola aLEJO NO SE DE DONDE SACAS TANTA INSPIRACION PARA TODOS ESTOS POEMAS, LA VERDAD SON INCOMPARABLES, DIVINOS dIOS TE BENDIGA PARA QUE SIGAS CON TUS POEMAS.
ATT: LUISA FERNANDA AMIGA DE COLOMBIA...
Publicar un comentario